Tres cosas que debes saber antes de elegir terapeuta

Psic. Sara Ríos

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Cuando uno acude con un “psicoterapeuta” ya sea que lo encontró en internet, en la sección amarilla o porque alguien se lo recomendó, asume que porque tenga una tarjeta de presentación que diga “psicólogo(a), terapeuta, consejero, psicoterapeuta, etc”, sabrá lo que hace. Sin embargo, la realidad en México es otra. Desafortunadamente, existe una gran cantidad de auto-proclamados psicoterapeutas y consejeros que tienen una pésima formación pero hacen uso inteligente de la publicidad para que quienes acuden a ellos no puedan distinguir los psicoterapeutas o consejeros serios de los charlatanes.

A continuación te presentamos algunas cosas que debes saber antes de iniciar un proceso psicoterapéutico.

 

Es importante que el psicoterapeuta cuente con cédula profesional de Psicología

En el Distrito Federal ya existe una Ley de Salud Mental que en su Artículo 25 señala que el Psicoterapeuta, debe ser psicólogo con cédula profesional y con estudios de postgrado en psicoterapia, realizados en instituciones que cuenten con validez oficial.

Desafortunadamente, en un país como el nuestro en el que no se tiene un control adecuado de los servicios de salud, proliferan aquellas personas que con buenas o malas intenciones, toman un diplomado, un curso, o leen un libro y sin tener los conocimientos adecuados sobre salud mental,  deciden poner un consultorio. Se sabe incluso de casos en los que una persona por el simple hecho de haber estado en un proceso terapéutico decide que está capacitado para atender a otros.

Otro caso común es el de los estudiantes de psicología que sin haber terminado la carrera deciden aventurarse a dar terapia. Lo cierto es que aún en el caso de contar con la cédula profesional eso no garantiza que se tengan los conocimientos adecuados para dar psicoterapia, es por ello que la Ley de Salud Mental exige que se tengan estudios de posgrado en psicoterapia.

Lo que nosotros te recomendamos es que cuando acudas a un psicoterapeuta le pidas que te muestre su cédula profesional como licenciado(a) en Psicología y en su caso, otros papeles que certifiquen que tiene conocimientos en psicoterapia.

 

También importa de qué escuela se haya graduado.

La gran demanda en la carrera en psicología (la 5ta más demandada) y la falta de capacidad en las universidades públicas, ha generado la proliferación de instancias  “formadoras” de terapeutas de enormemente dudosa calidad profesional y seriedad ética. Algo más preocupante es que muchas de estas licenciaturas ofrecen acentuaciones en psicología clínica, es decir, los egresados pueden ejercer la psicoterapia al terminar su carrera, sin estar suficientemente preparados y las consecuencias de la mala preparación teórica-practica y ética puede y ha resultado en muchas ocasiones perjudicial para quien solicita el servicio profesional de un psicólogo.

Enfocados en los efectos negativos de este tipo de preparación genera, en años recientes se creó un organismo que evalúa y certifica la calidad de los programas de enseñanza en Psicología. A pesar de que en la actualidad existen cerca de 800 programas en Psicología en México, no más de 75 están realmente acreditados. En el Distrito Federal se encuentran 83 programas de este tipo, pero sólo hay 6 escuelas acreditadas: la Universidad Nacional Autónoma de México, la Universidad Iberoamericana, la Universidad Autónoma Metropolitana, el Claustro de Sor Juana, la Universidad del Valle de México y la Universidad Intercontinental.

Para una lista actualizada de los programas de licenciatura acreditados véase:

http://www.copaes.org.mx/home/motor/resultado_programas.php

 

Hay tratamientos eficaces y otros bastante dudosos

Cuando uno toma un medicamento confía en que su eficacia haya sido sometida científicamente a prueba. Al igual que cualquier fármaco, un tratamiento psicológico debe pasar unas pruebas y controles científicos para saber si es más eficaz que no hacer nada o que utilizar otro tratamiento que en principio es menos o nada eficaz. De igual modo que no deberíamos tomar un fármaco de eficacia no demostrada, tampoco deberíamos seguir un tratamiento psicológico que no se sabe si funciona, al menos cuando existen tratamientos alternativos de eficacia demostrada. Algunos profesionales se basan en su experiencia para afirmar que sus tratamientos funcionan -al igual que hacen los que imponen sus manos, leen las cartas del Tarot o ejecutan extraños rituales-, pero la experiencia no sometida a prueba se ha mostrado engañosa en múltiples ocasiones y existen métodos más fiables para saber si un tratamiento funciona o no.

No todos los tipos de tratamientos psicológicos han sido sometidos convenientemente a prueba. El más investigado, hasta el momento, ha sido el cognitivo-conductual. De este enfoque se han derivado tratamientos eficaces para una diversidad de problemas. Las terapias psicoanalíticas, psicodinámicas, existenciales/ humanistas y sistémicas también cuentan con diversos estudios que demuestran su efectividad, sin embargo, otros como la Programación Neurolingüistica, el coaching, las flores de Bach o las constelaciones familiares, no han sido investigadas suficientemente hasta el momento, por lo que no se puede afirmar si son eficaces o no.

En base a un análisis riguroso de las investigaciones hechas sobre psicoterapia, la Asociación Americana de Psicología (APA) ha hecho un listado sobre los tratamientos más recomendables para algunos de los trastornos más comunes.  Para más detalles te recomendamos que visites el siguiente vínculo:

http://www.apa.org/divisions/div12/cppi.html

El consejo final…

Acudir a terapia puede ser muy benéfico, siempre y cuando se esté con la persona adecuada. Recuerda que la ley te respalda y que también te puedes apoyar del conocimiento científico para hacer una buena elección de terapeuta. No temas preguntar todo lo que consideres importante, es tu derecho como cliente, y es tu salud la que está de por medio. Existen profesionales de gran calidad ética y con amplios conocimientos que buscarán hacer lo mejor para ti para que puedas alcanzar una mejoría en tu vida.

 

Referencias

American Psichologycal Association, Division 12 (2013). Empirically Supported Treatments. Recuperable en: http://www.apa.org/divisions/div12/cppi.html

Labrador, F.J., Vallejo, M.A., Matellanes, M, Echeburúa, E., Bados, A. & Fernández, J. (2003). La eficacia de los tratamientos psicológicos. Recuperable en: http://www.cop.es/infocop/vernumero.asp?id=1062

Ley de Salud Mental del Distrito Federal (Publicada en la Gaceta Oficial del Distrito Federal el 23 de febrero de 2011)

Nathan, P. E. ; Gorman, J.M. y Salkind, N.J. (2002) Tratamiento de trastornos mentales. Una guía de tratamientos que funcionan. Madrid: Alianza Ensayo

Sánches, J. J. (2012) Aspectos Contemporáneos de la Regulación de la Psicoterapia y el Consejo Psicológico en México. Recuperable en: http://www.healthnet.unam.mx/index_sp.html

Téllez, A. & Padilla, A. (2010) El desarrollo de la calidad en la formación de los psicólogos en México. Recuperable en: http://www.copaes.org.mx/FINAL/docs/NovenoForo/Panel_expertos_Copaes_Noveno_Foro_CENEVAL_2010.pdf